Las rutas de la Fe

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Iglesia de San Salvatore - Macra (valle Maira)
Capilla de San Fiorenzo - Bastia
Iglesia de San Giovanni (detalle) - Saluzzo

Las rutas de la Fe

Después del año Mil en Europa nacen las romerías : Santiago de Compostela, Roma, Jerusalén son los tres puntos de llegada de las rutas las más importantes, que se ramifican en otros itinerarios menores que conducen a miles de iglesias, monasterios, posadas y casas de caridad.

Bordón y talega son dos símbolos inconfundibles de la edad media: el romero es un cristiano en marcha a lo largo de las rutas de la fe, pobre, pero al mismo tiempo rico de devoción al Señor y de espiritu de hermandad.

Una vez atravesado uno de los pasos de los Alpes Maritimos (Maddalena, Finestre, Tenda), los peregrinos llegan casi siempre a Borgo San Dalmazzo.
Luego, siguendo los rios Stura y Tanaro con itinerarios variables, llegan a Asti, ciudad puesta a lo largo de la Ruta Francigena del Moncenisio: se trata de un ramal meridional de aquella famosa ruta de peregrinación hacia Roma que pasa en las tierras de Cuneo y que hay todavia que revalorizar y promover.

Una enorme red de posadas que depienden de los monasterios guia las pisadas de los romeros durante el camino en nuestra Provincia; mientras que desde el paso de la Maddalena los peregrinos pueden confluir en las grandes rutas hacia Santiago de Compostela.

Quien, para llegar a Roma o Jerusalén, elige el mar y zarpa de la Liguria, puede seguir las huellas de San Francisco y recorrer la ruta Magistra Langarum: desde Asti hacia Savona pasando por Alba, Cortemilia y Cairo Montenotte. Se puede llegar al puerto de Savona también pasando por Borgo San Dalmazzo, Mondovì, Vicoforte y Ferrania.

Desde el siglo XVI la idea de la grande romería empieza a dar señales de crisis y los peregrinos se dirigen a los santuarios locales que, en los siglos siguentes, llegan a ser lugares de devoción siempre más concurridos.

Aquellas rutas de fe cristiana que los peregrinos abandonan en el Quinientos, se redescubren hoy, en el siglo XXI. Unos caminos que el turista y el peregrino pueden recorrer - antes de llegar a Roma - para conocer aquellos tesoros de la tierra de Cuneo olvidados desde hace demasiado tiempo.